Capitulo 11: Intento de escapar

Durante unos minutos me sentí paralizado, no entendía qué estaba pasando en realidad en aquella casa, pero mi ánimo estaba en pensar que un peligro muy cierto amenazaba seriamente mi vida. Me volví con rapidez sobre mis pasos y regresé a mi habitación, sólo recogí el abrigo y salí corriendo sin hacer ruido hacia el garaje. Cuando me senté en mi coche descubrí que las llaves habían desaparecido, estaba seguro de que las había dejado en el salpicadero. Un fino temblor se apoderó de mis manos que torpemente fueron abriendo uno tras otro los demás vehículos allí aparcados, todos se encontraban en la misma situación. Estaba decidido a escapar de aquella maldita mansión de cualquier manera, abrí la puerta de la calle e inicié el único camino que había para llegar hasta allí. A pesar de que el abrigo era impermeable se empapó con la lluvia en pocos minutos, el frío llegaba a mi piel empujado por la fuerza del viento helado. Apena había recorrido dos kilómetros cuando tuve que detener mi desesperada huida, justo al terminar un recodo del camino me encontré con un derrumbe del único puente por donde discurría la carretera, a ambos lados tenía unos barrancos dyfíciles de vadear y al fondo había una rambla cargada de agua torrencial.

Repasé con insistencia e irritación los alrededores buscando una salida pero al final tuve que asumir que era imposible continuar sin tener un equipo de montañismo adecuado. Vencido por el desánimo y por el frío recorrí el camino de vuelta hacia la casa, comenzaba a anochecer y las sombras invadían de forma acelerada la escasa luz que llegaba a través de las nubes. La lluvia cesó en su insistente caída, quizás como premio por detener mi alocada huida. Entré en el interior de la casa por donde había salido, por el garaje, estaba roto en mi interior pero firmemente decidido a encontrar la solución de la encrucijada donde me había metido.

Ya en el salón me vi sorprendido con la mirada de todos los moradores de la casa puesta sobre mí. Empapado de agua y tiritando de frío, durante unos segundos no supe qué decir para romper el silencio impuesto por la sorpresa, sólo se me ocurrió comentar que había salido a dar un paseo para matar el tiempo. Al oír mis palabras Madame Eva irrumpió en sollozos y con lágrimas en los ojos me dijo con voz entrecortada que Rodolfo había muerto. Intenté poner cara de sorpresa y me interesé por las circunstancias de lo sucedido. Marcus me explicó que cuando abandonó su despacho y se dirigió a la habitación de Rodolfo lo encontró ya fallecido. Sus palabras parecían denotar cierta preocupación.

-No entiendo lo que está pasando, no sabía que Rodolfo estuviera enfermo. Doctor García cree que puede ser algún tipo de infección o solamente es una extraña coincidencia el hecho de que hallan fallecido con tan pocas horas de separación.

No me atreví a desvelar en aquel momento todos los descubrimientos que había realizado. Sólo indiqué que antes de valorar ambas muertes tenía que explorar detenidamente el cuerpo de Rodolfo, quería ganar tiempo. Miré detenidamente el rostro de los presentes intentando encontrar algún signo que delatara culpabilidad, pero con la excepción de Eva que se encontraba realmente afligida, comprensiblemente después de la revelación que me había hecho, los demás mantenían un rictus serio pero relajado, con un rostro impenetrable.

Subí a mi habitación para secarme y cambiarme de ropa. De vuelta al salón me encontré con Eva, más relajada, con Marcus y con Helen, los demás habían desaparecido. Me acompañaron al dormitorio donde estaba Rodolfo, me detuve junto a la puerta durante unos segundos, algo había cambiado aunque en un primer momento no supe lo que era. Simulé una exploración de su cuerpo para al menos distraer la atenta mirada de mis acompañantes. Tras meditarlo durante unos instantes decidí confesar que no sabía la causa exacta de la muerte pero que posiblemente estaría asociada a un accidente cardiovascular. La cara de Eva expresaba cierta tranquilidad, quizás esperaba que la muerte de Rodolfo tuviera alguna otra causa de origen violento. Marcus permanecía impasible y en silencio. Helen que apenas si había pasado del marco de la puerta miraba con interés todos mis gestos, como si esperase que encontrara algo sorprendente.

Tras unos minutos de obligado silencio salimos de la habitación. Antes realicé la misma operación que en el otro dormitorio, dejé entreabierta la ventana para que el frío ambiental conservara lo mejor posible el cuerpo sin vida de Rodolfo. Nos dejamos caer en los sillones de salón, Marcus me miró fijamente y sin decir una sola palabra se dirigió a su despacho, posiblemente a intentar contactar a través de la emisora. Helen intentaba consolar a Eva, acariciaba sus manos y su pelo, seguramente conocía su estrecha relación con el fallecido.

El señor Brandon regresó en pocos minutos y por su gesto se adivinaba que no había podido utilizar con éxito el aparato emisor. El mal tiempo se había convertido en el personaje central de la historia influyendo negativamente en los sucesos que aún estaban por llegar.

-Tengo la impresión de que las circunstancias se nos escapan de las manos -afirmó Marcus-. Señor García le ruego me haga cualquier indicación sobre lo que podemos hacer para controlar la situación, quizás sería interesante el intentar llegar a la aldea más cercana y pedir ayuda a través del teléfono.

-Es imposible la salida por carretera -no pude evitar el comentario-, cuando salí a pasear me encontré con el desprendimiento del puente que hay a un par de kilómetros de la casa, quizás conozca otra salida.

Marcus confesó con tristeza que aquella carretera era el único camino para salir de la mansión, los alrededores sólo llevaban hasta barrancos impracticables. Por lo que la única salida estaba en esperar que el tiempo mejorase y los auxilios llegasen por el aire.

Las ventanas emitían quejidos incesantes soportando la violencia del viento que intentaba entrar en la casa. La noche se había cerrado rápidamente y su espesa negrura rodeaba amenazante aquella mansión que por instantes se estaba convirtiendo en el único rincón del universo donde el tiempo se había detenido para recrearse en mi sufrimiento. Durante bastantes minutos estuvimos en silencio, en realidad pocos eran lo motivos que teníamos para dialogar. Cuando Mary y Chris bajaron de sus habitaciones decidimos tomar algún aperitivo y retirarnos pronto a nuestros dormitorios, el descanso y el sueño servirían para mejorar el desasosiego que parecía invadirnos. Eva fue la primera en abandonar la reunión, no sin antes pasar por la habitación de Rodolfo, subió las escaleras con lágrimas en los ojos y dejando oír algún sollozo. Enseguida se despidió el señor Brandon y yo mismo aproveché la ocasión para retirarme a mi dormitorio, necesitaba reflexionar sobre todos los hechos acaecidos en aquel intenso día que no había terminado aún.

4 comentarios:

lolita dijo... / 5:21 a. m.  

me encanta la historia por favor no tarden mucho el siguiente capitulo

Anónimo dijo... / 1:55 p. m.  

Es una historia muy interesante, por ahora ha conseguido crear un ambiente de suspense y creo que ir� increscendo en los pr�ximos cap�tulos que espero est�n disponibles pronto.

Anónimo dijo... / 2:18 a. m.  

UYY ME ENCANTA LA HISTORIA, ME MUERO POR SABER QUE LE PASO AL MEDICO POR FAVORRR EL SIGUIENTE CAPITULO, SALUDOS DESDE HERMOSILLO, SONORA MEXICO

Anónimo dijo... / 2:20 a. m.  

QUE INTERESANTE SU NARRACION, DESEO SEGUIE LEYENDO HASTA EL FINAL, ME ENCANTO... SLAUDOS Y FELICIDADES

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