Capitulo 13: El enigma de Helen

El desánimo y la desazón interna bloquearon toda posibilidad de armarme del valor necesario para avisar a los demás sobre el funestro descubrimiento realizado en mi retirada hacia el dormitorio.

Tras estar un buen rato pasmado mirando al infinito y sin saber qué hacer, por fin recuperé la capacidad de movimiento y salté del sofá, con paso rápido huí hacia mi habitación, cerré con llave tras mis pasos y me dejé caer sobre la cama sin fuerzas ni para quitarme la ropa.

Me desperté sobresaltado y con palpitaciones. Era de día aunque apenas entraba luz por la ventana. Recordé la visión del cuerpo sin vida de Helen y no entendía porqué no me habían despertado al encontrar un nuevo cuerpo inerte en el suelo del salón. Intenté escuchar tras la puerta y no oí gritos o lamentaciones, más bien parecía que los inquilinos de la mansión estaban dialogando de forma natural y sin sobresaltos. Salí del dormitorio y sorprendido vi que efectivamente estaban desayunando con toda normalidad.

Al bajar las escaleras el primer rostro que se fijó en mí fue el de Eva, más serena pero con ligeras ojeras que denotaban lágrimas en una mala noche tras la pérdida de su amante y buen amigo.

Junto a Eva estaba Chris, increíblemente tranquilo, sonriendo a alguna broma de su tío que hablaba atropelladamente dirigiendo la mirada a su sobrino y a Mary que sentada frente a él también sonreía. No era capaz de entender lo que decían a pesar de que era en español, mis oídos y la mayor parte de mi cerebro estaban más ocupados en comprender qué estaba pasando que en escuchar el contenido de la conversación.

Miré de soslayo, con miedo de que alguien advirtiera en mi gesto señal alguna de preocupación, hacía el lugar donde había dejado a Helen pocas horas antes, y efectivamente no estaba allí. La ansiedad y la perplejidad a partes iguales me dejaron sin habla durante unos minutos en los que apenas pude esbozar una sonrisa cuando me miraban creyendo que compartía con ellos la entretenida conversación que mantenían.

Cuando pude recuperar la capacidad de hablar pregunté de modo informal, intentando no dar importancia a mi pregunta, dónde estaba el resto de moradores de la casa. Marcus hizo referencia a la costumbre de Mateo de no compartir mucho su tiempo con los demás, y Chris comentó que Helen bajaría enseguida para unirse a nosotros en el desayuno. Estas últimas palabras sonaron con eco profundo en mi cabeza donde mis pensamientos buscaban con desesperación comprender lo que estaba ocurriendo.

Apenas tuve tiempo para buscar una teoría coherente, Helen apareció sobre las escaleras, radiante, espléndida y sin duda alguna estaba viva, muy viva.

Pedí disculpas y me retiré a la biblioteca, estaba seguro de que el temblor en mis piernas y las gotas de sudor que comenzaban a aparecer en mi frente terminarían descubriendo mi angustia y ansiedad. Respiré profundamente en varias ocasiones, necesitaba llevar oxígeno a mi cerebro para poder asimilar lo que acababa de ver. La enigmática presencia de Helen me hacía dudar de mí mismo, acaso sólo era una pesadilla lo vivido la noche anterior, o bien de alguna manera estaba llegando algún tipo de alucinógeno a mi torrente sanguíneo que deformaba la realidad hasta extremos insospechados.

2 comentarios:

Anónimo dijo... / 6:14 p. m.  

hola que tal, gracias al escritor por este buen e interesante capìtulo, queremos saber mas, no tarde por favor en darnos a conocer el siguiente, esperamos sea pronto.

gracias.

Anónimo dijo... / 8:15 p. m.  

por favor ya escriban el sig. capìtulo es desesperante el querer saber algo y que nos tengan asi durante tanto tiempo, que caso tiene que la historia sea realmente tan buena e interesante?
o si acaso ya no escribiràn mas, podrìan anexar una comentario a la pagina? pues para asi de esa manera no estar constantemente entrando a ver si ya hay algo nuevo...
realmente queremos saber lo que pasa en esta historia, creo que podemos solicitarlo con todo el respeto que nos merecen.
esperamos que sea pronto.
saludos.

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